Deep Blue: apoyo para después del ejercicio

Después de un entrenamiento, una carrera larga o una tarde de pádel, el cuerpo agradece un rato de calma. Dedicarle diez minutos a estirar y a darte un masaje es una forma sencilla de cerrar la sesión y de marcar el paso del esfuerzo al descanso.
Deep Blue es una de las mezclas favoritas para ese momento por su sensación tan característica. En esta guía te contamos qué es, cómo montar un ritual post-entreno paso a paso, una técnica de masaje fácil de aprender y las precauciones que no conviene saltarse.
Qué es Deep Blue
Deep Blue es una mezcla de aceites esenciales de doTERRA pensada para el masaje después de la actividad física. Entre sus componentes hay aceites como la gaulteria, el alcanfor y la menta; en la etiqueta de tu producto tienes la composición completa.
Lo que más llama la atención es su sensación en la piel: primero un frescor intenso y, al cabo de unos minutos, un calorcito suave. Tiene un aroma mentolado y potente, muy reconocible.
También existe Deep Blue Rub, una versión en crema que combina la mezcla con ingredientes hidratantes. Es muy cómoda porque se aplica directamente, sin preparar nada, y se extiende con facilidad en zonas amplias como piernas o espalda.
Aceite o crema: cuál elegir
- El aceite te permite ajustar la intensidad y preparar tu propia mezcla de masaje. Si tu formato es el aceite puro, dilúyelo siempre; si es un roll-on ya diluido, sigue las indicaciones de la etiqueta.
- La crema es más práctica para llevar en la bolsa de deporte y para quien quiere algo listo para usar.
Tu ritual después de entrenar, paso a paso
No necesitas más de 15 minutos. Lo importante es hacerlo con calma y de forma constante.
- Bebe agua y baja pulsaciones. Camina unos minutos o pedalea suave hasta que la respiración vuelva a su ritmo.
- Dúchate con agua templada. Sécate bien: la piel limpia y seca es la mejor base para el masaje.
- Estira entre 5 y 10 minutos. Gemelos, isquiotibiales, cuádriceps, glúteos y hombros. Mantén cada estiramiento unos 20–30 segundos, sin rebotes y sin forzar.
- Prepara tu mezcla. Si usas el aceite, mezcla 1–2 gotas de Deep Blue en 5 ml de aceite vegetal, como el de coco fraccionado. Para piernas completas, puedes duplicar: 2–4 gotas en 10 ml. Si usas la crema, basta una cantidad del tamaño de una avellana por zona.
- Date el masaje en las zonas que más has trabajado, siguiendo la técnica que te explicamos a continuación.
- Lávate las manos con agua y jabón en cuanto termines.
- Abrígate y descansa un rato, con ropa cómoda.
Si es la primera vez que diluyes, en la guía para diluir correctamente los aceites esenciales tienes las proporciones explicadas con detalle.
Técnica de masaje sencilla
No hace falta ser fisioterapeuta para darte un automasaje agradable. Estos tres movimientos básicos te sirven para casi cualquier zona:
- Deslizamientos largos: con la palma entera, recorre la zona de abajo hacia arriba, en dirección al corazón. Haz 8–10 pasadas para repartir el producto y calentar la piel.
- Amasado suave: toma el músculo entre los dedos y el pulgar, como si amasaras pan, con presión ligera y ritmo lento.
- Círculos con los pulgares: pequeños círculos a lo largo de la zona, sin apretar sobre huesos ni articulaciones.
Dedica unos 2–3 minutos a cada zona y termina siempre con deslizamientos largos. Algunas ideas según el deporte:
- Correr o caminar: gemelos, plantas de los pies y muslos.
- Ciclismo: cuádriceps y parte baja de la espalda.
- Pádel, natación o gimnasio: hombros, brazos y cuello por la parte de atrás, lejos de la cara.
La presión debe ser siempre agradable. Si algo molesta, afloja o cambia de zona.
Combinarlo con un baño templado
En los días de entrenamiento más exigente, un baño templado antes del masaje es un buen complemento. El orden importa: primero el baño y después Deep Blue, nunca al revés.
- Prepara el agua templada, no muy caliente.
- Si quieres aroma, mezcla 3–4 gotas de Lavanda con una cucharada de aceite vegetal o de una base de baño neutra antes de añadirla al agua. Los aceites solos no se mezclan con el agua y quedan flotando.
- Disfruta del baño unos 15–20 minutos.
- Sécate, espera un poco a que la piel se temple y entonces haz tu masaje.
No añadas Deep Blue al agua del baño y evita aplicarlo justo antes de una sauna, una ducha muy caliente o una manta eléctrica: el calor intensifica mucho su sensación.
Por la noche, puedes alternar con AromaTouch, otra mezcla de doTERRA pensada para el masaje, de aroma herbal y más suave, si buscas un momento más relajado antes de dormir.
Precauciones importantes
- Prueba primero: aplica un poco en el antebrazo y espera 24 horas, sobre todo si tienes la piel sensible.
- Solo sobre piel sana: nunca en heridas, rozaduras, piel irritada o recién depilada.
- Lejos de ojos y mucosas: lávate siempre las manos al terminar, antes de tocarte la cara o ponerte lentillas.
- Sin vendajes ni calor encima: no tapes la zona con vendas apretadas ni le apliques calor.
- Niños: guárdalo fuera de su alcance y consulta con un profesional antes de usarlo con ellos.
- Embarazo, lactancia, medicación o problemas de salud: pide consejo profesional antes de usarlo, especialmente si eres sensible a alguno de sus componentes.
Y una nota que nos parece esencial: Deep Blue forma parte de una rutina de autocuidado, no sustituye a la atención profesional. Si tienes dolor, una lesión o una molestia que no mejora, consulta con tu médico o fisioterapeuta.
Si quieres repasar las normas generales, tienes la guía de uso seguro de los aceites esenciales.
En resumen
El mejor momento para Deep Blue es el final de tu sesión: agua, ducha templada, estiramientos y unos minutos de masaje con el aceite diluido o con la crema. Ese pequeño ritual te ayuda a desconectar del esfuerzo y a cuidar de tu cuerpo con constancia.
Úsalo sobre piel sana, lávate las manos y mantenlo lejos de los ojos y de los niños. Y ante cualquier dolor o lesión, el primer paso siempre es un profesional.
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